Agenda cultural y guía de actividades de Pollensa, Mallorca   •   Català | Castellano   •

Philip Newman, hijo adoptivo de Pollensa

Philip Newman PollensaPhilip Newman, hijo adoptivo de Pollensa

Con el fin de apreciar y conocer más de cerca al fundador de nuestro Festival de Música, reproducimos a continuación unas notas biográficas.

Philip Newman (Manchester, 1904 - Mallorca, 1966) nació el 12 de mayo de 1904. Su padre, Harris Newman, fue uno de los mejores cantantes de su tiempo, dotado tanto como músico como para el canto.

Philip, su hermana Pearl y su hermano Montague estuvieron en contacto con la música desde muy pequeños. Pearl estudió canto en el Conservatorio de Bruselas, convirtiéndose después en cantante de cabaret, pero dejó su carrera para cuidar de su madre cuando ésta enfermó. Montague fue también un muy buen violinista, que continuó ofreciendo conciertos en silla de ruedas después de sufrir un trágico accidente de coche. Realmente los Newman fueron una familia con mucho talento musical.

El joven Philip Newman entró en el Manchester College of Music para estudiar con el gran pedagogo del violín ruso Adolf Brodsky. En 1924 Brodsky recomendó a Newman que fuera al Conservatorio de Bruselas para estudiar con Albert Zimmel, ayudante de Eugène Ysaÿe. Después de tan sólo un año, obtuvo el Primer Premio de Violín con honores y distinciones tocando el difícil Concierto para Violín en Fa#M de Heinrich Wilhelm Ernst. Durante este tiempo en Bruselas también estudió con los violinistas Henri van Hecke y Cesar Thomson.

Por entonces se hizo amigo de Antonie, el hijo de Eugene Ysaÿe, quien pidió a Newman que interpretara la Sonata número 4 de Ysaÿe para su padre, pero Newman se negó diciendo que no se veía preparado para tocar ante quien desde muy joven era considerado el violinista supremo. Seis años después Antonie se convertiría en el manager de Philip Newman.

Por razones que posiblemente nunca llegaremos a conocer, Philip Newman no optó nunca por llevar una vida de violinista de conciertos internacional, sinó que escogió seguir siempre estudiando. ¿Pensó tal vez que no estaba preparado o quizás que no era lo suficientemente bueno?

Estudió en Berlin entre 1928 y 1932 con Willy Hess, el violinista aleman más destacado del momento y alumno del gran Joseph Joachim. Con él aprendió un estilo diferente al de la escuela belga, del que por entonces Newman era un claro exponente.

En 1931 Newman fue a visitar a Ysaÿe a su casa. Ysaÿe se estaba muriendo. Las últimas notas que escuchó fue las de Philip Newman al violín, y las últimas palabras que pronunció iban dirigidas también a él: “Espléndido… pero el finale… un poco rápido…”.

El primer recital importante que Philip Newman ofreció tuvo lugar en su tierra natal, Manchester, a mediados de 1920, aunque su primer gran concierto fue en Ostend, donde interpretó el Concierto para violín de Beethoven.

En 1937 Philip Newman empezó a formar parte como jurado del Concurso Musical Internacional Reina Isabel, que reemplazó al Concurso de Violín Ysaÿe. Durante bastantes años Newman fue también miembro del jurado del Concurso de Violín Tchaikovsky de Moscú junto a otros jueces colegas suyos como los violinistas Joseph Szigeti, Yehudi Menuhin, Zino Francescatti, Henryk Szeryng, Leonid Kogan, Ricardo Odnoposoff, David Oistrakh, Andre Gertier, lssac Stern, Aaron Rosand, Maurice Raskin, Michael Rabin y Lola Bobesco.

En 1937 empezó a relacionarse con la Reina Isabel de Bélgica (la Reina Isabel de Baviera), llegando a ser su profesor personal de violín. La Reina dió a la música mucha importancia a lo largo de toda su vida, tanta que, alrededor de 1964, estaba rodeada de los músicos más importantes del momento: Pau Casals, Stravinsky, Schweitzer y Philip Newman.

La Reina Isabel asistía a la mayoría de los conciertos de Philip Newman. En una ocasión, le regaló un arco de oro hecho por Francois Tourte, uno de los mejores fabricantes de arcos a nivel mundial.

Su larga relación con la Reina Isabel finalizó cuando ésta murió en 1965 a la edad de 90 años. Newman sintió profundamente la pérdida de una amiga, colega musical y mecenas tan cercana, con la que después de casi 30 años había compartido tantos momentos y acontecimientos musicales.

En 1942, durante la Segunda Guerra Mundial, Newman se refugió en Portugal. Fue profesor de violín en la Academia Nacional de Música de Lisboa. Durante su larga estancia en esta ciudad organizó y promovió conciertos benéficos, entre ellos númerosos conciertos para la Cruz Roja Internacional.

Ese mismo año adquirió un Guarnerius del Gesu fechado en 1741. Muchos años antes Ysaÿe había pensado también en comprar ese mismo violín, que está considerado como uno de los mejores que existen tanto por los expertos como por los intérpretes.

Durante los años que duró la guerra, Philip Newman dedicó mucho tiempo a ofrecer conciertos a los refugiados, y más adelante, conciertos para la gente menos privilegiada de África.

En 1950 dejó Portugal para recorrer Inglaterra, Bélgica, Italia, España y Alemania. Durante esta gira, Newman recibió los mejores elogios posibles, tanto de los críticos como de sus colegas músicos, quienes consideraban que estaba a la misma altura que los grandes maestros que le habían precedido.

En 1954 accedió a ofrecer 28 conciertos en el Congo Belga y en Angola. Justo antes de cerrar esta gira, recibió la noticia de la muerte de su padre. Estaba destrozado, pero a pesar de ello, continuó con la gira tal como estaba planeado. Cuando volvió a Europa, se unió a su viejo amigo Pau Casals para tocar en el concierto de apertura del Festival de Prades (hoy conocido como Festival Pablo Casals de Prades)

El Festival de Pollensa (Mallorca), fundado por Philip Newman en 1962, se convirtió en la actividad a la que dedicó más tiempo en esa época. Los mejores artistas aparecieron junto a él durante los conciertos del festival. En el programa de uno de los festivales coincidieron Ruggerio Ricci, Pierre Fournier y Friedrich Guida.

El último concierto de Philip Newman tuvo lugar el 4 de septiembre de 1966 en el Festival de Pollensa y la última pieza musical que interpretó fue a petición de un periodista esa misma noche: El Recitativo y Scherzo capricho de Kreisler.

Newman murió de un ataque al corazón en su habitación del hotel en Mallorca el 23 de noviembre de 1966, un año después que su querida amiga la Reina Isabel y mientras se estaba planteando una gira por la Unión Soviética.

Philip Newman fue un gran violinista, con un extraordinario talento para su instrumento. Durante toda su carrera recibió numerosos honores y premios y fue admirado por otros violinistas que decidieron llevar una carrera musical mucho más pública que él. Cuando murió, muchos de sus amigos y colegas, entre los que había algunos de los más importantes del mundo, acudieron a su funeral para rendirle tributo.

Un busto de Philip Newman, hecho por su amigo el Dr. Alfonso Jaume en 1966, poco después de su fallecimiento, preside hoy la entrada al Claustro del Convento de Santo Domingo, lugar en el que se celebra cada año el Festival de Música de Pollensa, en Mallorca.

También existe una reproducción de su mano junto a una máscara de su cara expuesta en la entrada al Festival y una calle cercana que lleva el nombre de Philip Newman en su honor y que le reconoce como Hijo Adoptivo de Pollença. La placa, que se puede ver en la foto, pone: CALLE PHILIP NEWMAN, HIJO ADOPTIVO.

Extracto de la biografía sobre Philip Newman del historiador Cheniston K. Roland, 1997
Traducción libre por Cultura Pollensa.

2 comentarios »

  1. Acabo de encontrarme casualmente con esta página y quiero contarles una experiencia personal que tuve el honor de vivir con el Sr.Newman ya que le conocí:

    Espero que se entienda que lo único que pretendo es simplemente contar una anécdota con absoluto respeto hacia el Sr. Newman, por lo que pueda tener de curioso para todos los admiradores que pudieran leer estas líneas.

    Primero quisiera contar lo que en realidad era inconsciencia, locura o travesura de un niño de 14 años totalmente irresponsable …Yo tuve en mis manos el violín del Sr.Newman y me atreví a “rascar” sus cuerdas para escuchar sus sonidos, me ponía delante del espejo y me lo colocaba cual concertista famoso , claro esta que lo hacia cuando el Sr.Newman estaba ausente de su habitación, ya que lógicamente no quería que nadie lo tocara, pero eran juegos y travesuras del niño que fui .Afortunadamente para el violín y para mi, nunca nunca paso nada.

    Me ha sorprendido leer que el señor Newman murió en la habitación del hotel ya que siempre creí que este dato solo lo sabíamos los que en el trabajábamos .Siempre se nos dijo que si alguien preguntaba, debíamos decir que murió en la ambulancia de camino al hospital .Ahora ya de mayor entiendo el porque (sigo trabajando en la hosteleria y la consigna sigue siendo la misma en estos casos)

    Si, el SR. Newman era un cliente de “larga estancia” y murió en la habitación del hotel en el que estaba hospedado. Se trataba concretamente del Hostal San Luis que estaba en la calle Veri Nº 9 de Palma, no puedo recordar el Nº de la habitación, pero podría ser la 312 .El hotel ya no existe y por eso lo digo, ya que a estas alturas no creo que pueda molestar a nadie.

    Tuve el inmenso honor y privilegio de que el Sr. Newman me dedicara algunas notas de violín ¡solo para mí! , eran piezas de música popular mallorquina, sin duda para que yo pudiera entender algo, excepto en una ocasión, que me dijo,”siéntate y dime si te gusta esta música”, Tocó algo que tristemente no se lo que era y cuando acabó, no me preguntó si me había gustado.Creo que mi cara se lo dijo todo, recuerdo que me emociono, que me entraron escalofríos .El me sonrió y me dio una palmadita en la espalda.

    El Sr. Newman bebía agua de Vichy Catalán y siempre me daba el dinero para que le comprara dos botellas, lo que sobraba siempre me lo daba de propina .El día antes de su muerte me había dado dinero (15 Pts) para que le trajera el agua, pero cuando fui al hotel ya se lo habían llevado de allí .Fue algo muy triste para mi, solo era un niño, tenia 14 años. Yo, era el botones de hotel

    Joan Serra

    PD. El recuerdo que tengo de el, es el de un hombre muy simpático y alegre

  2. ¡Qué bonita historia! ¡Y qué privilegio haber conocido y tratado tan de cerca a Philip Newman! Seguro que fue alguien muy especial.
    Muchas gracias por compartir tu historia!
    Un saludo

Escribe aquí tus comentarios: